La mejor manera de disfrutar las navajas frescas es a la plancha, rehogadas en la sartén con un poco de aceite y jugo de limón.
Su carne es muy apreciada, sobre todo si se consume fresca, aunque también puede consumirse en conserva.
- Pueden alcanzar longitudes de entre 10 y 20 centímetros.
- Dentro de la concha, el cuerpo de la navaja es alargado, de color blanco a ligeramente translúcido.
- Viven enterradas en los fondos arenosos y fangosos de la costa, a poca profundidad. Son especialmente comunes en las rías gallegas.


