La centolla hembra, muy valorada por su carne delicada y sus huevas. Además, su disponibilidad varía a lo largo del año, dependiendo de la temporada y el ciclo de desove. Las huevas son especialmente apreciadas y buscadas en temporada, ya que aportan un toque especial y distintivo al plato. Se suele presentar:
- Al Natural: Una vez cocida, se presenta en su caparazón, acompañada a menudo de una vinagreta suave para que no se pierdan las notas de su sabor marino.
- Rellenos o «Txangurro» (una preparación típica del norte de España): En esta receta, la carne y las huevas se mezclan con otros ingredientes (como cebolla, pimiento o brandy) y se sirven en el caparazón, gratinado en el horno.
Las diferencias entre la centolla y el centollo abarcan tanto aspectos físicos como de sabor:
- La centolla suele tener un sabor más suave, ya que alcanza su punto óptimo de consumo antes que el centollo.
- La centolla es considerablemente más pequeña que el centollo macho, y sus pinzas también son más cortas. Además, el abdomen de la centolla gallega sobresale y está cubierto por una tapa circular, mientras que el abdomen del centollo gallego es plano.


